Un estudio describe el primer caso de una mujer que sufría orgasmos en el pie

No se trata de erotismo fetichista, de una parafilia centrada en los pies estimulada en sensuales masajes. Mucho se ha escrito sobre la sexualidad del pie, esa extremidad que llega a convertirse en objeto de devoción erótica. En el caso de la señora A no había sublimación freudiana, sino sensaciones físicas: siente el orgasmo allí, el clímax se desata en la planta del pie izquierdo, que asciende por su pantorrilla hasta su vagina, según describe. Estos orgasmos duran algo menos que los normales, entre cinco y seis segundos, y la dejan exhausta. Curiosamente, en los encuentros sexuales con su marido, el recorrido se produce al revés: el placentero estallido viaja desde su clítoris y su vagina hasta la planta del pie.

“[Los orgasmos] sólo se producen durante el día y se sienten como ataques espontáneos, caminando, de pie o en reposo, en sitios diferentes, ya sea en la calle, de tiendas o en el hogar”, describe el estudio en el que se recoge el caso de la señora A—dándole ese nombre ficticio—, cuya situación se había vuelto insostenible: en cualquier momento o lugar, su maldito pie izquierdo desataba un orgasmo inesperado, sin que mediara la más mínima excitación previa. Esos orgasmos podales provocaban, además, lubricación vaginal e incluso pequeñas pérdidas de orina.

Fuente: Antena 3
    Blogger Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar su comentario ;)