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lunes, 30 de marzo de 2015

Descubren una cervecería en Tel Aviv de hace más de 5.000 años

Unas excavaciones en el centro de Tel Aviv han sacado a la luz 17 pozos que sirvieron para el almacenaje de producción agrícola y la fabricación de cerveza hace 5.000 años, según ha informado este domingo el arqueólogo Diego Barkan, de la Dirección de Antigüedades de Israel.

"Entre los cientos de fragmentos de cerámica típicos de la población de la zona, hemos descubierto también varios fragmentos de grandes envases de estilo egipcio que servían para fabricar cerveza", dice Barkan en un comunicado.

El arqueólogo ha agregado que objetos similares ya habían sido descubiertos más al sur, en Ein Habesor, en la parte occidental del desierto del Négev. "Este es el primer testimonio que tenemos de que los egipcios se asentaron en la zona de Tel Aviv", ha explicado el investigador sobre la importancia del hallazgo.

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jueves, 26 de marzo de 2015

La Giralda, el lienzo de Luis de Vargas

¿Se imaginan hacer de la Giralda un lienzo? Esta idea, que a muchos le sonará a barbaridad, ya la ejecutó el pintor Luis de Vargas entre los años 1563 y 1568. El artista de la escuela sevillana creó imponentes frescos que representaron a los patronos de Sevilla, san Leandro y san Isidoro y a las hermanas santas Justa y Rufina.

Saber cómo fueron estos frescos que permanecieron en la Giralda hasta principios del siglo XIX es hoy incógnita para los curiosos que contemplan la torre. Para resolver esa duda hay que irse hasta el cuadro de Miguel de Esquivel de Santa Justa y Rufina, con la Giralda entre ellas, que se conserva en la la Catedral de Sevilla.

Miguel de Esquivel fue demostró, a pesar de su escasa obra -de la que solo se conserva firmada el óleo de las Santas Justa y Rufina-, una buena capacidad para las vistas topográficas. Gracias a esta visión, se puede comprobar el aspecto que tuvo la obra de Luis de Vargas en los muros de la Giralda en su cara norte.

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miércoles, 25 de marzo de 2015

El conspirador que asesinó a Alejandro Magno, a la esposa de éste, a sus hijos y a su madre

El 2 de junio del 323 a. C. Alejandro Magno, el dueño y señor de Asia, participó en un banquete organizado por su amigo Medio de Larisa en un lujoso palacio de Babilonia. Como era costumbre en fechas recientes, el general macedonio bebió copiosamente de manos de su copero Yolas, el hijo de Antípatro, uno de los pocos hombres de la corte de Filipo II todavía vivos. Alejandro enfermó gravemente esa misma noche y pereció doce días después. ¿Quién o qué había matado al macedonio? Pese a que sus síntomas podrían encajar con los producidos por la malaria, la fiebre tifoidea o el virus del Nilo, una vez más en Macedonia el principal sospechoso de su muerte fue el uso de algún tipo de veneno.

Las objeciones de los historiadores modernos a la teoría del envenenamiento se basan en que pasaron 12 días entre el comienzo de la enfermedad y su muerte, sin que en el mundo antiguo se conocieran venenos que tuvieran efectos de tan larga duración. Sin embargo, un estudio reciente del Centro Nacional de Venenos de Nueva Zelanda, publicado en la revista «Clinical Toxicology», apunta una sustancia tóxica que encajaría en la muerte de Alejandro. El «Veratrum álbum», más conocido como ballestera o eléboro blanco, es una planta de las familias de las liliáceas que crece en el centro y sur de Europa. Se sabe que los griegos ya conocían las propiedades de la planta y la usaban como tratamiento para inducir el vómito, pero también era capaz de provocar una muerte lenta y dolorosa en grandes cantidades.

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martes, 24 de marzo de 2015

Descubren el sonido que emiten las estrellas

De las estrellas se conocían hasta ahora todo tipo de características (desde su vida y muerte, hasta los componentes que la forman). Sin embargo, ha sido hace pocas jornadas cuando un grupo de investigadores, entre los que se halla uno de la Universidad de York, en Gran Bertaña, ha logrado descubrir qué sonido concreto emiten estos cuerpos celestes.

Al menos, así lo ha afirmado el departamento de Física de dicho centro en una nota de prensa publicada en su página web. En la misma, también se explica que la emisión es increíblemente aguda y se produce cuando sustancias como polvo o gas caen en las cercanías de una estrella.

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¿Había estado Cristóbal Colón ya en América antes de su famoso viaje?

La expedición castellana que Cristóbal Colón condujo hasta el Nuevo Mundo, aunque entonces nadie pensaba que se trataba de un nuevo continente, inició un encuentro entre dos civilizaciones que cambió la Historia. No eran, sin embargo, los primeros europeos en llegar a sus costas –sí los primeros en establecer una ruta fija– puesto que hay pruebas claras de que los vikingos estuvieron en la costa noroccidental de Terranova. Otras tantas teorías sitúan a navegantes chinos, turcos e incluso romanos en las costas americanas muchos siglos antes que Colón. Y puede que ni siquiera fuera el primer hispánico: los balleneros cántabros y vascos habían frecuentadoTerranova sin que exista consenso sobre la fecha en la que comenzaron sus primeros viajes.

La hipótesis de que Cristóbal Colón pudiera haber estado anteriormente en América, o en contacto con marinos que lo habían estado, nace de su injustificado convencimiento en que lograría su propósito –a pesar de que fue incapaz de demostrarlo desde un punto de vista científico frente a los Reyes Católico– y de la siempre misteriosa biografía del descubridor. Nacido probablemente en Génova, dentro de una familia de tejedores de clase media, Colón se vinculó desde la juventud con el mar y la navegación, pese a que en su estirpe no había tradición marinera. «De muy pequeña edad entré en la mar, navegando, y lo he continuado hasta hoy», declaró en una ocasión el navegante a los Reyes Católicos. En valoración de Lourdes Díaz-Trechuel, autora de «Cristóbal Colón: primer almirante del mar océano» (1991), lo hizo a los 14 años como grumete en un mercante genovés.

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